Para los amantes del aire libre, Kerry es un destino de ensueño. Este encantador condado de Irlanda lo tiene todo, con paisajes realmente sublimes, gente excepcionalmente amable, balnearios de estándar internacional, pequeños pueblos llenos de encanto y excelentes restaurantes.
La línea costera de Kerry es excepcional, pues se trata de una serie de penínsulas que se abren para formar bahías más grandes y dar al condado un aspecto único, con agrestes colinas que se despliegan hasta el mismo océano salvaje, y una sensación de estar en un lugar remoto e inalterable.
Un viaje en coche por el Ring of Kerry o el Ring of Beara, que cruza la frontera del condado llegando hasta Cork, es una forma inolvidable de experimentar todo lo que este paisaje evocador tiene que ofrecer.
Pero si todo esto le parece demasiado esfuerzo en sus vacaciones, simplemente diríjase a uno de los montones de pueblecitos maravillosos, como Sneem, Kenmare o Dingle; y deje que el tiempo transcurra lentamente mientras degusta marisco y pescado fresco, bebe cremosas pintas de cerveza local y escucha música auténticamente tradicional.