Día 1
Mañana
Comienza tu visita a Dublín acercándote a la Oficina de Turismo de la Ciudad de Dublín, que se encuentra en Suffolk Street, en pleno centro de la ciudad. Puedes hacerte con la guía “What’s on” que tiene montones de descuentos y ofertas especiales para visitantes. Si eres de los que necesitan una buena dosis de cafeína para empezar bien el día, ve a Bewley’s, en Grafton Street, la cafetería más antigua de Dublín donde encontrarás excelente café, bollería y teatro y actuaciones a la hora de comer y por la noche.
Si te apetece verlo todo en un rápido recorrido, súbete al autobús Hop on Hop off, para hacer una visita de la ciudad y aprender más sobre su historia y todos los puntos de interés.
Si se te abre el apetito, acércate hasta The Church, un lugar de inspiración divina, no para rezar, sino para comer y beber algo. Hace cinco años que esta iglesia, donde Arthur Guinness se casó y Handel solía tocar el órgano, reabrió sus puertas como bar y restaurante, tratándose de un entorno único donde reposar un rato.
Tarde
Lo siguiente en la agenda son las mazmorras de Kilmainham, donde podrás realizar un recorrido guiado de esta prisión con escalofriantes historias de castigos. ¿Te resulta familiar? Es porque se ha utilizado como localización de varias películas, entre otras The Italian Job y en el Nombre del Padre. Si quieres aprovechar un poco más la tarde, recomendamos una visita a las obras maestras impresionistas de la Gallería Hugh Lane. El estudio de Francis Bacon es de visita obligada, lo mismo que el de Harry Clarke, de vidrio tintado.
Noche
Y ya se aproxima la hora de cenar. Saba, uno de los mejores restaurantes asiáticos de Dublín, te espera. Si tienes que esperar por una mesa, tendrás la excusa perfecta para probar uno de sus fantásticos cócteles. A continuación prueba una pinta en un local más tradicional, como The Old Stand, y escucha música en directo en O’Donghues.