Los dublineses son famosos por su capacidad para contar historias con elocuencia, y muchas veces esto ocurre al lado de la barra de un bar. Los pubs de Dublín han servido de escenario también en muchas de nuestras grandes joyas literarias.

Pubs literarios en Dublín

Los dublineses son famosos por su capacidad para contar historias con elocuencia, y muchas veces esto ocurre al lado de la barra de un bar. Los pubs de Dublín han servido de escenario también en muchas de nuestras grandes joyas literarias, y por ejemplo Leopoldo Bloom, de Ulises, frecuenta un par de los mejores establecimientos de la ciudad.

Lo que es maravilloso en los pubs de Dublín es que la banqueta en la que te sientas, o la salita al lado de la chimenea probablemente los usó también alguna de nuestras glorias de la literatura. Imagina a Beckett tramando el argumento de una  de sus obras, o a Flann O’Brien riéndose para sus adentros al escribir un chiste.

Siéntate en una banqueta, y empieza a formar parte de la historia; y quién sabe, quizás la persona con la que te encuentras compartiendo una Guinness vaya a ser la próxima estrella dublinesa de la literatura.

Brazen Head

Se rumorea que el creador de los Viajes de Gulliver, Jonathan Swift convirtió este lugar en su sitito favorito. Swift también era Deán de la cercana Catedral de Christchurch , así que no tenía que ir muy lejos para volver a casa tras tomar un par de cervezas. La leyenda también sugiere que Robin Hood cruzó el umbral de este local, y puesto que data de 1198, quizás sea algo que realmente ocurrió. 

Oliver St John Gogarty

El padre de Patrick Kavanagh le pidió que se hiciera cargo de la granja. Amablemente se opuso a ello, y se dirigió andando desde su casa en Monaghan hasta la ciudad de Dublín, a 190 km de distancia. Lugares como el Gogarty’s hicieron que su aventura mereciera la pena. El pub toma el nombre del poeta y autor Oliver St John Gogarty, quien sirvió de inspiración para el personaje Buck Mulligan de Ulises. Kavanagh se reunía aquí con su colega, el genio del humor Flann O’Brien. Siéntate un rato en el bar antes de salir a explorar el Trinity College.

Davy Byrne's

En el Ulises de James Joyce nuestro héroe Leopoldo Bloom describe el Davy Byrne como un “Bar tranquilo y agradable. Una madera bonita en el mostrador. Muy bien diseñado. Me gusta la curvatura que tiene”. El bar ha conservado todo su encanto, y ha acogido a gran número de importantes figuras literarias a lo largo de los años. Es especialmente popular durante el Bloomsday Festival, que rememora al autor Joyce y su obra maestra Ulises.

Neary's

Autor de Borstal Boy, y paseante habitual de la ciudad, Brendan Behan adoraba este lugar. En cuanto entres te darás cuenta por qué. Es mejor llegar pronto para tener la posibilidad de conseguir un asiento en uno de las acogedoras salitas (utiliza la puerta de la parte izquierda), o entra en el salón principal y disfruta del buen humor y la conversación de los dublineses. Tras una jornada de compras en Grafton Street nada mejor que un cómodo asiento en un pub acogedor.

Toners

El poeta y dramaturgo William Butler Yeats no era muy aficionado a los pubs , así que el hecho de que visitara Toner’s con frecuencia es todo un cumplido para este local. Adornado con madera antigua y pequeños rinconcitos y detalles, Toner’s es realmente una joya de anticuario. A los aficionados al arte les gustará saber que el pub está a tan sólo 2 minutos del National Gallery y el Natural History Museum, convirtiendo a Baggot Street en una zona de gran interés para los amantes de la cultura.